Después de años entrenando y subiéndome a la barra con desconfianza por no encontrar unas calleras con las que me sintiera segura y con buen agarre, y tras destrozarme las manos mil veces (e incluso caerme alguna que otra), me recomendaron estas… y fue un antes y un después.
Desde que las uso no quiero otras. Me han dado la seguridad que necesitaba para empezar a desbloquear movimientos gimnásticos sin miedo, pudiendo centrarme solo en el movimiento y no en si voy a resbalar.
Recomiendo al 100% las calleras sin magnesio. Son, sin duda, las mejores que he probado en años. Comodidad, agarre y confianza en cada repetición.